Del residuo orgánico al suelo fértil.
Un nuevo modelo de gestión del residuo orgánico. Inmediato, en ciclo continuo, sin emisiones de metano, sin lixiviados y sin olores.
Módulo de biocatálisis en operación · La Aldea de San Nicolás de Tolentino
Biactro redefine el modelo de gestión del residuo orgánico.
Biactro desarrolla proyectos integrales de gestión y valorización de residuos orgánicos en origen. Cada tonelada crea dos fuentes de valor: el servicio de tratamiento y un producto agronómico premium.
Quemar, enterrar, compostar o digerir parten del mismo supuesto: que la materia orgánica necesita tiempo para estabilizarse. La biocatálisis suprime ese tiempo, y con él el acopio del que vienen olores, lixiviados y metano.
La diferencia se produce en tres planos a la vez.
El tiempo
Sin espera no hay acopio, y sin acopio no hay superficie ocupada, olores, plagas, lixiviados ni metano.
La carga contaminante
Elimina patógenos, residuos de fitofármacos, antibióticos y semillas de vegetación indeseada: el material se aplica sin riesgo sanitario ni contaminación cruzada.
El producto
Aprovechamiento integral 1:1: la masa de entrada se recupera en las fracciones valorizables de salida, sólida y líquida. La sólida es enmienda Clase A, calibrable al cultivo.
El tiempo explica el impacto ambiental. El producto explica el valor. Biactro cambia los dos.
Cuatro pasos, un solo flujo.
El mecanismo natural de la digestión, reproducido de forma acelerada y controlada, en circuito cerrado y a temperatura ambiente.
Triturado
Reducción al tamaño de partícula que permite actuar a nivel molecular.
Higienización
Elimina patógenos, huevos de insecto y semillas de vegetación indeseada, y degrada fitosanitarios, antibióticos y pesticidas.
Estabilización
Completa la maduración. El material no vuelve a fermentar ni genera olores, y se almacena o transporta sin degradarse.
Enriquecimiento
Incorpora microbiota beneficiosa seleccionada y concentra la fracción húmica, que sostiene la fertilidad a largo plazo.
La arquitectura es modular: se gana capacidad añadiendo módulos en paralelo. Admite todo tipo de residuo orgánico puro, incluidos estiércoles y purines, subproductos agroalimentarios, restos de poda, digestato y compost no absorbido por el mercado.
Un producto, dos destinos.
Un material particulado homogéneo, de grano fino y color pardo terroso, con olor a tierra húmeda. Se coge con la mano y se aplica el mismo día.
Enmienda orgánica enriquecida
Sobre suelo existente. La microbiota reactiva la vida biológica del terreno y la materia orgánica estabilizada devuelve estructura, porosidad y capacidad de retener el agua. Por composición y pureza pertenece al segmento alto del mercado.
Nuevo suelo de cultivo
Sin nada debajo. El material sostiene el cultivo por sí solo en camas técnicas que lo utilizan como sustrato único. El ahorro documentado de riego se sitúa entre el 50 % y el 60 %, con rendimientos mantenidos o mejorados.
Un territorio que utiliza esta tecnología puede fabricar el suelo fértil que le falta, con lo que hoy desecha.
La transformación, medida.
Dos muestras del mismo lote, una tomada a la entrada y otra a la salida, analizadas por un laboratorio acreditado según ISO/IEC 17025:2017.
Entra en fermentación, sale maduro
El test Rotegrade mide la madurez de un material por su propio calor: la materia que sigue descomponiéndose se recalienta sola. El residuo de entrada alcanza los 58,3 °C, la temperatura de una masa en plena fermentación, y el producto de salida no supera los 10 °C, la del ambiente que lo rodea. Ha dejado de descomponerse, y de ahí se deriva todo lo demás: no genera metano, no produce lixiviados, no huele y no atrae plagas.
Deja de ser salino
La conductividad eléctrica mide la concentración de sales disueltas y cae de 24,3 a 4,0 dS/m. El residuo de entrada quemaría las raíces de cualquier cultivo; el producto de salida entra en el rango apto para aplicación directa al suelo, incluso en cultivos sensibles. Para un territorio que pierde tierra por salinización, esa cifra significa poder devolver a producción parcelas que hoy están fuera.
La parte más valiosa se triplica
El ácido húmico pasa del 2,2 % al 6,0 %, la fracción más estable y duradera de la materia orgánica. El detalle está en cómo ocurre: el extracto húmico total se mantiene en torno al 16 % mientras el ácido fúlvico desciende del 13,9 % al 9,5 %. La cantidad de sustancias húmicas no aumenta, mejora su calidad. Y el nitrógeno total sube del 1,39 % al 2,40 %.
Ausencia de patógenos sostenida en el tiempo
Lo determinante es que la ausencia de patógenos sea duradera, y lo es por la madurez del material. Una materia inmadura conserva fracción orgánica lábil, es decir, alimento fácilmente disponible: basta humedad y algo de calor para que las bacterias vuelvan a multiplicarse sobre ella. En un material completamente madurado esa fracción ya está consumida y la comunidad microbiana está en equilibrio, de modo que una bacteria indeseada que llegue después no encuentra sustrato del que alimentarse ni hueco que ocupar. La ausencia deja de ser la fotografía de un día y pasa a ser una condición del producto.
Analíticas de julio de 2026 sobre residuo sin tratar y producto tratado del mismo lote. Informes completos disponibles a petición.
Respaldo institucional.
Dos subvenciones por un total de 1.620.000 € concedidas a Coagrisan para la implantación industrial de la tecnología.
Cesión de la parcela para la planta en La Aldea de San Nicolás.
Informe institucional de Coagrisan firmado por su dirección general en junio de 2026, con autorización expresa de uso ante terceros.
Enmienda orgánica clasificada como Clase A conforme al Real Decreto 506/2013 por su contenido en metales pesados, la categoría más exigente del marco español.
El sistema opera bajo el marco del Reglamento (UE) 2019/1009 sobre productos fertilizantes, la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular y el Real Decreto 1051/2022 sobre nutrición sostenible en los suelos agrarios.
Cobertura mediática
Radio Televisión Canaria
Tecnología canaria que transforma residuos en enmienda orgánica Clase A
Televisión Española · TVE1
El sistema que procesa residuos orgánicos a temperatura ambiente

La Aldea, siete años en marcha.
Coagrisan, la mayor cooperativa productora de tomate de Canarias, genera unas 7.000 toneladas de residuo orgánico al año y durante décadas no tuvo dónde ponerlas. La planta opera allí sin interrupción desde 2019: el residuo llega de las fincas del valle y vuelve a ellas convertido en enmienda.
Documenta un adelanto de cosecha de siete a diez días en tomate y de dos a tres semanas en platanera, la conversión de fincas a producción ecológica certificada y una instalación sin olores junto a zona habitada, sin una sola queja vecinal. Se han ensayado además todo tipo de residuos orgánicos con pruebas agronómicas de campo.
Lo difícil ya está hecho.
Cada territorio es un caso distinto.
El volumen, su composición, su estacionalidad, el marco regulatorio local y el destino del producto determinan cómo se configura cada instalación y qué forma toma la colaboración.
Genera residuo orgánico
- Cooperativa, explotación agrícola o ganadera
- Industria alimentaria o de transformación
- Gestor de residuos o planta de biogás
- Administración con competencia sobre la fracción orgánica
Solicítenos un Estudio Técnico Preliminar.
Quiere desarrollar un proyecto
- Socio industrial o inversor
- Canal comercial en un territorio concreto
- Distribuidor de insumos agrícolas
Cada proyecto se desarrolla junto a socios locales que aportan operación, capital o canal comercial.
Escríbanos.
- SociedadBiactro Technology S.L.
Calle Fresno 40, 35200 Telde, Gran Canaria - Correoinfo@biactro.com
- Teléfono+34 611 679 951
- WhatsAppHablar por WhatsApp
- DocumentaciónInformes analíticos y respaldo institucional, a petición.
- DossierDescargar el dossier (PDF)

